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JOSÉ CARTAGENA
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las mujeres son la falta de deseo sexual,
que se explica por sí misma; la inorgasmia o la falta de alcanzar
el orgasmo en el acto sexual. Esta puede ser primaria o
secundaria. La primaria la padece la mujer que nunca en su
vida a experimentado un orgasmo y la secundaria la experimenta
aquella mujer que sí a experimentado orgasmos, pero
no los alcanza todas las veces que se envuelve en el acto sexual.
También como disfunción femenina tenemos el vaginismo.
Esto es una contracción involuntaria del músculo vaginal que
impide la penetración o si se logra, causa dolor. Con los hombres
son la eyaculación precoz, o sea que el hombre alcanza
el orgasmo más rápido que su pareja, quedando ésta insatisfecha.
También los hombres pueden padecer de impotencia
sexual, o sea la incapacidad de tener o sostener una erección
por tiempo suficiente como para llevar a cabo el acto sexual
de una manera satisfactoria para ambos. Esto puede suceder
por razones físicas o mentales. Las más comunes son las mentales.
Algunos hombres padecen de eyaculación inhibida, que
es la incapacidad de culminar el acto sexual con un orgasmo
y eyaculación. Es muy frustrante tanto para el hombre que se
queda insatisfecho, como para su compañera, la cual en
muchos casos se hecha la culpa y puede quedar adolorida
con el exceso de fricción vaginal. Sin embargo las buenas
noticias son que usted ya no tiene que sufrir tanto, para todo
esto hay ayuda profesional.
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