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La famosísima avena es ese
cereal cuyos granos, contenidos
en unas espiguillas colgantes,
se utilizan para la alimentación
de los seres humanos y
algunos animales por igual. Y es que
no se puede hacer una separación
en referencia a este punto porque
todos los cuerpos explotan de vitalidad
cuando el contenido fibroso y
vitamínico que posee la avena es
ingerido, sea por quien sea.
Como cereal correspondiente al
orden de las gramíneas, la cual es
una familia de plantas monocotiledóneas
con espigas de flores
poco vistosas, frutos harinosos
reducidos a simples granos y tallos
herbáceos, la avena posee tallos
delgados y hojas con una forma
prolongada. Su sencillo aspecto
físico resguarda un rico contenido
proteico de alto valor biológico (la
avena contiene, aproximadamente,
entre cinco y nueve aminoácidos
vitales para la adecuada producción
de proteínas) y el mayor porcentaje
de grasa vegetal en el
mundo de los cereales: el consumo
de unos cien gramos de copos de
avena abarca casi la mitad de la
dosis de ácidos grasos que necesitamos
para que nuestro organismo
funcione al cien por ciento.
Diversos libros y enciclopedias
señalan que la avena es uno de los
cereales más consumidos a lo largo
de la historia del mundo de la gastronomía.
Hoy en día, Estados
Unidos, Canadá y Rusia constituyen
los principales exportadores de
este producto que se puede ingerir
crudo, cocido, con agua, con leche
y de otras cuantas formas. Y es que
la avena es uno de los pocos
cereales que permite que sus productores
utilicen todas sus partes:
los granos por su harina y la paja
por sus vitaminas y minerales. De
estos últimos destacan el fósforo, el
potasio, el hierro y el calcio.
Sustancias encontradas en ella, tal
y como la albúmina, el gluten, los
almidones y los azúcares, también
llaman la atención de aquellos y
aquellas que sostienen a la avena
en el pedestal de los alimentos con
bondades nutritivas, médicas y
hasta cosméticas.
¿Cuáles son algunas de sus
particularidades?
Pocas serían las personas que
estarían en desacuerdo si
llegáramos a afirmar que las cualidades
de este cereal son infinitas.
Las indisposiciones o achaques
digestivos, nerviosos, metabólicos
e inflamatorios tienden a perder su
efecto cuando la avena se incluye
regularmente en la dieta de las personas.
¿Y qué se puede decir de las
tres capas de la piel? Estas le dan la
bienvenida a los atributos hidratantes
y relajantes que contiene la
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